La Coordinación de Inclusión brindó una capacitación sobre turismo inclusivo destinada a estudiantes de primer año de la Tecnicatura Superior en Turismo Comunitario del Instituto Campinta Guazú, con el objetivo de incorporar herramientas y conocimientos que permitan promover experiencias turísticas accesibles e igualitarias.
La propuesta forma parte de las acciones de capacitación y sensibilización que impulsa la Municipalidad de San Salvador de Jujuy para fortalecer las prácticas inclusivas y contribuir a la eliminación de las distintas barreras que pueden limitar la participación y el disfrute de las personas.
Durante el encuentro, la coordinadora de Inclusión, Yesica Gutiérrez, destacó la importancia de trabajar estos contenidos en los espacios de formación. “Desde la Coordinación de Inclusión, uno de nuestros pilares fundamentales es la capacitación. Nosotros reconocemos que la barrera más grande que tenemos y la que fortalece, además, es la barrera actitudinal que nace de los prejuicios, del desconocimiento”, explicó.
En este sentido, señaló que generar espacios de capacitación en ámbitos educativos “resulta vital para seguir concientizando y sensibilizando, y seguir pensando qué prácticas inclusivas son necesarias para garantizar, en este caso, el disfrute de todos y todas”. Además, valoró la posibilidad de fortalecer el vínculo interinstitucional entre la Municipalidad y la institución educativa.
Por su parte, la profesora Adriana Vergara resaltó la importancia de formar guías de turismo comunitario con una mirada inclusiva, teniendo en cuenta que su tarea no se limita a transmitir información sobre un lugar, sino que también implica acompañar, orientar y facilitar la experiencia de cada visitante.
“La formación de guías de turismo comunitario con miradas inclusivas es importante, porque el guía no solo transmite información sobre un lugar, también es quien acompaña, orienta y facilita la experiencia de cada visitante, reconociendo que todas las personas tienen diferentes necesidades, diferentes capacidades, edades, culturas y formas de percibir el entorno”, sostuvo.
Vergara explicó que una formación con perspectiva inclusiva permite incorporar herramientas para utilizar un lenguaje respetuoso, claro y accesible, además de reconocer que las barreras no se encuentran únicamente en la infraestructura. También existen barreras comunicacionales, sociales, culturales y actitudinales que deben ser contempladas al momento de diseñar y acompañar una experiencia turística.
Asimismo, destacó el rol de los futuros profesionales en la promoción del respeto por la diversidad cultural y en la valoración de los saberes ancestrales, las identidades, las costumbres y las voces de cada comunidad.

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